En construcción el Centro “Más allá de la Vida” para menores y mujeres de las zonas de las canteras en la región de Tchatchegou

El fenómeno en las canteras de granito en Benin tiene una raíz sociocultural en las mentalidades de la población. En determinados lugares del país llevar a un hijo/a a trabajar a las canteras tiene la misma importancia u ocupa el mismo lugar que el llevarle al campo, dejarle jugar o incluso ir a la escuela. Ésta enraizada manera de pensar tradicional constituye un obstáculo para el desarrollo y crecimiento del niño/a.

Esto, unido a la enorme pobreza que asola el país, hace que exista un elevado número de familias se vean en la necesidad de llevar a sus hijos a trabajar al emplazamiento de las canteras en toda la región, todos ellos obligados a trabajar con instrumentos rudimentarios como si fueran adultos, sin ningún medio de protección, con unas condiciones de insalubridad que acaban afectando a la salud de todos ellos/ellas.

Los padres ya mayores y analfabetos, en ocasiones se ven obligados confiar a sus niños/as a otros explotadores que ignoran todo lo referente a los derechos de la infancia y les utilizan como esclavos recibiendo mediocres o nulas remuneraciones.

Todo esto unido a la casi inexistencia de servicios sociales de primera necesidad, la falta de escuelas y la dificultad de alcance al agua en buen estado.

Las poblaciones de la zona beben agua sucia llena del polvo de las rocas machacadas, provocando diferentes enfermedades respiratorias, sobre su piel y sus dientes, entre otras. Como se trata de una región llena de rocas, el alcance al agua potable resulta muy difícil, lo que obliga a las mujeres y a los niños/as a recorrer muchos kilómetros de marcha antes de encontrar agua, impidiéndoles así, asistir a la escuela por falta de tiempo.

La extrema pobreza que castiga duramente esta región del país, unida a las consecuencias de la falta de agua, a la falta de saneamiento e higiene y a ciertos hábitos tradicionales en la región, hacen que la infancia más vulnerable se enfrente a condiciones adversas para su educación en las escuelas

Por ello, y gracias a la colaboración del Congreso “Más allá de la Vida” se está construyendo este Centro Socio Educativo cuyos objetivos son:

•             Proteger a los niños y niñas que no trituran piedras pero que están

expuestos al polvo debido a esta actividad durante toda la jornada porque sus padres siguen ejerciéndola. Generalmente los niños/as se acuestan debajo de los árboles cuando sus padres trabajan (niños/as de 2 a 5 años de edad).

•             Ofrecer a los niños/as actividades lúdicas y educativas situadas

lejos de los lugares de trituración.

•             Dar una segunda oportunidad a los niños en edad escolar de

Tchatchégou y Tankossi, que nunca han ido a la escuela. Estos niños de 10 a

17 años se beneficiarán de una educación alternativa que les permitirá en tres años obtener el Certificado de Estudio Primario (CEP). La escuela funcionará en tres niveles: primer nivel (CI-CP); el 2º (CE1-CE2) y el 3º (CM1-CM2). Los alumnos adquirirán las habilidades necesarias en lectura, aritmética, escritura y las habilidades necesarias para continuar con los estudios en el secundario formal o hacer una formación profesional.

El centro será un lugar de encuentro, de reunión y de referencia. Las niños/as al final de la jornada regresaran con sus familias.  También se organizará a la población femenina en actividades tales como las iniciativas comunitarias y las formaciones en diversos temas.

Las mujeres, viniendo cada día al centro para dejar a sus niños/as, se ponen en contacto con los educadores sociales que trabajaran con ellas la sensibilización, la protección, organizándose sesiones de formación. Es también el principio de la formación de los grupos de mujeres para las actividades generadoras de ingresos. El centro será así un punto focal del proyecto y permitirá realizar todos los objetivos de desarrollo que hemos previsto.

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