Gracias a ‘Vida después de la vida’, este año vamos a abrir un centro educativo en Tchatchegou

por | viernes, 22 Feb., 2019

Después de haber recibido 40.000 euros del congreso “Vida después de la vida”, celebrado este pasado invierno en Albacete gracias a su organizador, Rafael Campillo, próximamente vamos a abrir un centro educativo en la aldea beninesa de Tchatchegou.

Con vocación solidaria y muchas ganas de mejorar la vida de las comunidades empobrecidas, este congreso ya nos donó en 2017 los fondos recaudados, que destinamos a un proyecto hidráulico (construcción de fuentes) en esta misma aldea, inaugurándolo el año pasado.

Desde entonces, Tchatchegou cuenta con agua saludable en la propia aldea, pero sigue sin contar con recursos que consigan que muchos menores vayan a la escuela en lugar de permanecer con sus padres, de sol a sol, en las canteras de piedra de las montañas de la zona.

El problema en Tchatchegou es histórico: el trabajo más abundante está en las canteras, pero las condiciones son de verdadera explotación. Los hombres y mujeres se ven obligados a picar todo el día, doloridos y descuidando a sus hijos. O, la mayoría de las veces, integrándoles en esta cadena de trabajo cruel. Un trabajo que acarrea insolaciones, deshidratación y enfermedades respiratorias. Y, lo que es peor, no tener la oportunidad de estudiar. Las familias sobreviven así, ganando apenas un euro al día entre todos los miembros.

Abriendo este centro educativo, no sólo vamos a ofrecer un espacio de estudio, educación y ocio sano y educativo a los menores de la aldea, sino también dinámicas de capacitación y empoderamiento para sus madres. Para que encuentren vías para dejar el trabajo en las canteras.

FUNDACIÓN MENSAJEROS DE LA PAZ