Este congreso comenzó su andadura en el año 2001 en Hellín (Albacete) con la ayuda de Fernando Jiménez del Oso.

Desde hace varios años está organizado por Rafael Campillo y, en él se ofrecen conferencias, música, emisión de “Espacio en Blanco”, muchas sorpresas y sobre todo, mucha solidaridad que permite ayudar a niños y niñas de Benín que se encontraban picando piedras en las canteras de Tchatchegou, en lugar de jugar o asistir al colegio como cualquier otro niño del mundo.

Cada año se completan las 1.000 inscripciones del máximo de aforo. El objetivo solidario de este congreso es recaudar fondos para la creación en un primer momento y después el mantenimiento del centro social en Tchatchegou .

El pueblo de Tchatchégou (a 210 km de Cotonú, capital económica de Benín) es un pueblo donde las mujeres y l@s niñ@s trituran manualmente las rocas como una actividad generadora de ingresos. Esta actividad es perjudicial para la salud de l@s niñ@s, porque les acuestan debajo de los árboles mientras sus padres trabajan. Por tanto, est@s niñ@s, de entre 2 a 5 años, respiran el polvo de las rocas y tienen regularmente enfermedades respiratorias.

Al no poder detener la actividad, las autoridades de la aldea y Mensajeros de la Paz Benín decidieron crear un centro de día que permite a los padres recoger a l@s niñ@s por la noche y mantenerlos así protegidos y alejados del polvo que genera la trituración de rocas.

El objetivo final de este centro es hacer cambiar gradualmente de actividad a los padres a través de una conversión a actividades generadoras de ingresos menos dañinas para su salud. Pero, mientras sigan trabajando en las canteras, la existencia del centro al menos evita que los niños inhalen diariamente el polvo de la trituración, proporcionándoles además una educación y escolarización adecuadas.

El área sobre la que se construyó el centro fue cedida a Mensajeros de la Paz por la población de Tchatchégou con el fin de desarrollar actividades socioeducativas para el despertar, la estimulación y el preescolar de los niños. Desde el punto de vista operativo, el proyecto, después de un año de funcionamiento, ayuda directamente a 80 niños de Tchatchegou y a otros 150 niños de la aldea y desarrolla distintas actividades generadoras de ingresos en beneficio de 50 mujeres. Cuenta con un equipo de animadores para coordinar las actividades socioeducativas del centro.

 

 

 

 

 

 

 

 

FUNDACIÓN MENSAJEROS DE LA PAZ